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5 alimentos que nunca deberías refrigerar

Por: Elena Gálvez

Es normal llegar con mucho cansancio del súper y querer aventar toda la despensa en el refrigerador. Pero no todo lo que estás metiendo a la gran caja fría, necesita ir ahí, de hecho, no sólo quitas sus propiedades, también haces que el motor trabaje más y le quitas años de vida a tu refri.

 

Por eso pon atención y cuando compres estos alimentos no los introduzcas en el frigorífico, asegúrate de tener una bonita canasta en tu cocina o algo similar para colocar estos productos.



 

Jitomates

Si la razón es que está por echarse a perder, entonces haz una salsa de jitomate o un puré y eso sí guárdalo en el refri, pero no los pongas sólo porque sí. Este alimento no sabe nada bien cuando se pone frío, pierde su sabor, si te fijas, cuando está al tiempo disfrutas más de la explosión de sabores que vienen a tu boca.

 

Papas

Con el frío, el almidón que contienen las papas tiende a descomponerse. Eso las vuelve más duras, arenosas y con un sabor dulce. Con que las dejes en un lugar fresco, donde no les dé el sol, todo bien por este tubérculo.



 

Cebolla

Cuando aún no has partido una cebolla, o sea, aún tiene todas sus capas envolviéndola, no la metas al refri porque tiende a humedecerse y a volverse la casa de un montón de moho. Consérvala como todo lo demás, en un lugar donde no le dé el sol. Si ya la partiste, entonces sí, guárdala en una bolsa de plástico para que no te apeste todo y métela en el refrigerador.

 

Miel

Cuando tienes un frasco con miel y dejas que pase el tiempo, se va cristalizando volviendo cada vez más difícil servirla, todo eso puede empeorar en un grado altísimo si la metes al refrigerador pues con el frío ese proceso de cristalización se acelera. Su lugar perfecto es tu alacena, ahí déjala.

 

Pan

Nadie quiere comer pan duro. Ese es básicamente el efecto que tiene cuando lo metes en el refri: lo secas. Su sabor y textura ideal se conserva bien a temperatura ambiente, no le hagas daño exponiéndolo al frío. Claro que si tu plan es comerlo tostado y que te dure bastante tiempo, entonces mételo al congelador y cada que vayas a comer una rebanada, sácala del hielo y métela en el tostador.