Disney y su apuesta por los live action: “El Rey León” ¿innovación o falta de originalidad?

Por: Paola López

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28 julio 2019

El pasado 19 de julio llegó a la pantalla grande la apuesta más grande de Disney, el live action del clásico animado que enamorara a todos en 1994, El Rey León.

Se ha generado mucha controversia sobre la decisión de Disney de trasladar los clásicos de nuestra infancia a un formato más real. 

En los live action, la empresa del ratón más famoso del mundo transforma a los personajes animados en seres de carne y hueso, pero con las características de los dibujos animados.

A pesar de que ya fueron estrenados los clásicos: El Libro de la Selva, Dumbo y Aladdin en este formato, el hecho de incluir a El Rey León, considerada la mejor película de Disney, ha despertado dudas sobre si debía haberse apostado por esta nueva realización.

Incluso muchas personas han expresado que Disney cruza por una etapa de evidente falta de originalidad  e imaginación.

Yo deseo compartir en esta ocasión mi opinión sobre las razones que esta Disney ha tenido para revivir este clásico animado, que para muchos ya era perfecto en su formato original.

El Rey León en live action

 “El Rey León” en live action nos aviva el recuerdo nostálgico de nuestra infancia al volver a contarnos la misma historia, pero esta vez con una planeación visual más realista.

Sus realizadores renovaron la película y afinaron algunos detalles que consideraron importantes.

Uno de estos detalles fue el peso dado a Sarabi y Nala, quienes cuentan ahora con un mayor protagonismo, esto porque el cine actual apoya la inclusión y la igualdad, y qué mejor que retratarlo a favor de la diversidad de género.

Disney seleccionó al director Jon Favreau para la realización de este filme. Suponemos que lo hizo así tras el éxito de El Libro de la Selva, galardonado con un Óscar en 2017 gracias a los excelentes efectos especiales utilizados en la cinta.

Formato más real

El Rey León nos cuenta la misma historia que en su versión animada, pero con una atmósfera más tétrica y un formato fotorrealista.

Si te preguntas si filmaron la cinta en la sabana africana, te cuento que no fue así; únicamente una toma de las 1490 fue rodada de manera real. Todas las demás fueron realizadas dentro de un estudio, lo que nos muestra lo que Disney es capaz de hacer gracias a los avances tecnológicos.

Al convertir a los personajes principales en seres reales, observamos cierta falta de expresividad de los mismos, pero el director lo compensa con otros valores de producción, como la fotografía y el diseño tan realista de las figuras antes animadas.

No cabe duda que Disney se ha colgado de nuestro factor emocional para la creación de los nuevos live action. En lugar de remasterizar los clásicos, que hubiera sido la salida más fácil, decidió apostar por la tecnología y por reescribir aspectos fundamentales. Un ejemplo claro de esto es el apoyo  a la igualdad y a la diversidad.

Al desarrollarse la historia en África, Disney tomó la decisión de incluir a los actores de raza negra Donald Glover, Beyoncé y Chiwetwl Ejiofor, para prestar su voz a los personajes protagonistas, Simba, Nala y Scar.

Música

En materia musical se respetaron las canciones originales e inigualables del clásico.

La producción sonora corrió a cargo de Hans Zimmer, recordado por la obra maestra musical que llevara a cabo en la cinta Interestelar, a manos de Christopher Nolan.

Considero que algo desatinado que Disney hizo en el live action de “El Rey León” fue incluir un nuevo tema, Spirit de Beyoncé. Es notorio que colocaron la pista de manera forzada en la estructura narrativa, en la búsqueda de una nominación al Óscar como mejor canción.

La mejor película de Disney en este formato

Sé que es inevitable no comparar la nueva cinta con el clásico de 1994, pero si no fuera una película ambientada, sin duda es la mejor realizada en formato live action hasta el momento.

El director cuida y explota la historia narrativa, la afina, y con la ayuda de efectos especiales y de la animación visual, alcanza una verdadera belleza cinematográfica.

Y si hablamos de tecnología, Disney, con esta apuesta logra innovar la historia. No creo que sea falta de originalidad, más bien considero que encontró la manera de colgarse de nuestra nostalgia para revivir las películas que en su momento lo colocaron en un lugar especial.

Y lo mejor, que no sólo captó a su público original, sino que gracias a los  avances tecnológicos logra enganchar a las nuevas generaciones que probablemente recordarán más los live action, que a nuestros clásicos animados.

 

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